Diálogo con las sombras, de Luis Blanco Vila


Clasificación: Novela

Editorial: Bitácorablancovila

Leí esta novela cuando el autor me estaba dirigiendo la tesis. No reseñaba libros en ningún medio entonces y fue una lectura de esas que crean curiosidad.

Cuando tienes a un catedrático dando clases, dirigiendo un trabajo de la entidad de una tesis de las de antes, años de fin de siglo, fin de milenio y de más, para que se hagan los lectores una idea. Tienes la curiosidad de saber cómo será su narrativa. Había leído cuentos que él mismo regalaba. Sí, por el cumpleaños nos traía algo, un libro, una agenda, siempre algo en papel. Él era así.

Resulta que a mí me iba a regalar un libro de cuentos de un concurso y otro que había por allí le hizo el feo de decir que no quería un libro de cuentos escritos por él mismo así que pegué el cambiazo sobre la marcha en una situación rara pero bonita, al menos, para mí.

Ahí leí algunos cuentos para niños que no me esperaba en un ensayista, conferenciante, profesor… Como él. Pero no porque fueran malos, sino porque esperaba algo como “Diálogo con las sombras” que leí mucho después.

Una novela y una canción Pincha en el enlace para escucharla

La novela narra las peripecias de un corresponsal en París allá por aquél célebre mayo del 68. En la historia hay una chica ciega, de ahí las sombras y los diálogos y el miedo de no ver lo que está ocurriendo y estar encerrada en una casa con una voz que te tranquiliza en la medida de lo posible.

Ese corresponsal escribía sus crónicas y vivía allí. Tomaba el metro con una canción que era una bandera en aquellos tiempos, la del enlace. Con elegancia, el protagonista reprende a un compañero por no haber sido capaz de aprenderse la letra de la canción. Así es Luis, se la aprende sin que uno se dé cuenta y dice: <¿ni siquiera te has aprendido la letra?> <Estás aquí y no te has enterado más que de las barricadas, de la brutalidad… ¿No has sido capaz de aprenderte la letra de la canción, el mensaje real de esta historia?>

 

Otra canción. Pincha en el enlace para escucharla

 

Resulta que me ha pasado todo a la vez. Ha coincidido acordarme de Luis -reconozco que por un muy buen músico ambulante- de su libro y perder tres cosas. Ese Unicornio al que cantó en su día Silvio Rodríguez, una cantimplora del Decathlon, también azul, y un libro de José Villacís, a quien conocí, cómo no, por culpa de Luis Blanco Vila. Está dedicado y todo así que, en caso de que alguien encontrara alguna de las cosas que acuda al rincón.

Buenas tardes, Madrid

Por Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Anuncios
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s