Recado de un muerto, de Rafael Balanzá


Clasificación: Intriga

Editorial: Siruela / Nuevos TiemposRecado de un muerto, de Rafael Balanzá

Hay obras que llaman la atención desde el título, ya sea porque nos atraen o porque nos dan miedo, algo así como si encontrásemos una puerta en la que hubiera colgado un cartel en el que pusiera, <no abrir, puerta al infinito>

Eso ocurre con la novela que hoy recomendamos, y sin embargo, los valientes que se atrevan con la lectura encontrarán un premio enigmático de esos que le hacen a uno replantearse sus propios valores y los de la sociedad en la que vivimos.

El argumento es muy sencillo. Un delincuente de poca monta se adentra en una espiral de drogas, tráfico de las mismas, pequeños atracos… Cuando quiere salir, se encuentra un mensaje en el teléfono que le exige acudir a una cita.

Una vez allí se encuentra el cadáver del remitente, de ahí el título, recordamos, Recado de un muerto, de Rafael Balanzá –Nuevos Tiempos / Siruela-

A partir de ese momento se desencadena un acoso en el que el acosador amenaza con acusar a Pablo –el protagonista- de endosarle el asesinato ya que la pistola con la que se ha cometido el crimen tiene sus huellas.

Bajo esa presión el bueno de Pablo tiene que jugar su propia partida intentando resolver el caso o, en su defecto, perpetrar el atraco que le exigen.

Destaca también, Marta –la novia de Pablo-, compañera de fatigas que ayudará al protagonista en todos sus sinsabores

Sin embargo, la auténtica salsa del libro está en las reflexiones que se van desgranando bajo esa presión absoluta en la que aletea la cita con la que se abre la novela: <Hay algo en la conciencia que se convierte en trampa de ella misma.> Witold Gombrowicz.

La cita en este caso sí que tiene una relevancia absoluta en el desarrollo de la trama con lo que felicitamos a este alicantino enigmático por su tino al seleccionarla.

Fundador de la revista El Kraken, también ha escrito Crímenes triviales, una colección de relatos que por el título, entendemos debe de estar en la misma línea.

Formalmente es un libro flexible, manejable, ligero, de letra amigable en el que destaca la imagen de un hombre de espaldas que ve proyectada su imagen varias veces en la pantalla en un juego parecido al que se consigue con dos espejos enfrentados. La ilustración es de Gabriel Sanz Balfagón.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Narrativa, Policíaco y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s