Sefarad, de Antonio Muñoz Molina


El holocausto según Antonio Muñoz Molina

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado
Doctor en Lengua y LiteraturaSefarad, de Antonio Muñoz Molina

No podría haber mejor ocasión para la edición erudita de Sefarad, de Antonio Muñoz Molina –Cátedra / Letras Hispánicas- que el reciente galardón del Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Un reconocimiento que viene a confirmar al autor como uno de los pesos pesados indiscutibles de las letras españolas.

Al igual que en Ventanas de Manhattan, en Sefarad no encontramos una novela al uso con una presentación, nudo y desenlace al estilo clásico. Más bien, como señala Pablo Valdivia en su excelente estudio crítico previo a la obra, encontramos una serie de historias que se van sucediendo al estilo de Las palmeras salvajes, de William Faulkner. A su vez, Pablo Valdivia conocía por el propio Antonio Muñoz Molina la influencia de esta obra en la que hoy comentamos.

Es, por tanto, una obra fragmentaria que va sumando pequeños relatos con un hilo conductor, el exilio, el viaje, el tren, y por encima de todo, la persecución del pueblo judío entren 1939 y 1945.

Otra característica es que están narrados con un aire de memorias que Valdivia enlaza con la picaresca española. No son memorias reales sino una narración a la que se le da aspecto de memorias. Al igual que ocurriera en el siglo XVII, el recurso crea un aire de confesión, o de testimonio, que incluye tremendamente al lector en el relato, atrapándolo con fuerza a pesar del volumen del tomo.

Este aspecto de historias sucesivas refresca y ameniza como si estuviéramos  siguiendo los capítulos de una serie. Los elementos que dan unidad, sobre todo ese narrador en primera persona que nos confiesa en susurros los secretos que desde hace unos años han irrumpido con fuerza, relativos al holocausto judío -señala Valdivia la película La lista de Schindler, como punto de inflexión- servirían de hilo conductor para seguir la hipotética serie.

Otro acierto es el de combinar personajes históricos con personajes ficticios. A este respecto, se comenta en la introducción que en Alemania el libro fue criticado por ciertas inexactitudes ante las que el propio Muñoz Molina tuvo que recordar que no se trataba de un libro de historia sino de una novela.

Decir que la pluma que podrán disfrutar nuestros lectores en Sefarad es de las mejores que se pueden encontrar en las librerías es casi una información de Perogrullo, pero quienes no hayan leído todavía al flamante Premio Príncipe de Asturias deben saber que es esta una de sus señas de identidad. Un lenguaje cincelado y trabajado en cuadernos a mano –la edición aporta imágenes de dicho cuaderno- que da a la escritura un aire retro cada vez más difícil de encontrar en la última literatura.

El aspecto formal nos lleva al falso bolsillo. En este caso, no porque sea una edición estándar tan ligera y manejable como si fuera de bolsillo, sino todo lo contrario. Como sabrán nuestros lectores, la colección Letras Hispánicas es una colección de bolsillo, sin embargo, cuando la edición sobrepasa las ochocientas páginas el tamaño se escapa un poco. A cambio tendrán un libro de primerísimo orden, excepcionalmente comentado, que a la hora de la verdad, sí que ocupa bastante menos en nuestras estanterías, una ventaja digna de destacar.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Clásicos, Ensayo, Historia, Narrativa, Viajes y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s