Comedias y tragicomedias, de William Shakespeare


 

 

Un gran libro

 

 

Clasificación: Clásicos

Precio: 39,90 €, ebook 15,98 €

Editorial: Espasa Clásicoscomedias-y-tragicomedias-teatro-completo-ii-9788467009613

 

Quizás algunos de nuestros lectores hayan recibido un regalo de sus majestades orientales –ahora parece que eran tartesias dichas majestades- En fin, que si alguno de esos regalos recibidos no termina de convencer a nuestros lectores y no sabe por qué cambiarlo, tenemos una propuesta excelente.

Se trata de las Comedias y tragicomedias de William Shakespeare, en edición de Ángel Luis Pujante –Espasa Clásicos- que viene a completar el primer volumen que comprendía las tragedias, también comentado en esta tribuna.

Si en aquel encontramos al Shakespeare de la gran literatura, aquí está un Shakespeare más popular que quizás sea el que más enganchó con el público de su época. En absoluto se pueden considerar obras menores piezas tan destacadas como El sueño de una noche de verano, El mercader de Venecia, Las alegres comadres de Windsor, Cuento de invierno, La tempestad o Cimbelino, que es la obra que más a fondo vamos a comentar hoy.

Cimbelino, rey de Britania es el protagonista en el título, aunque la auténtica heroína de la obra es Inogenia, su hija, que contra viento y marea antepone su amor por un plebeyo ante los prejuicios vigentes.

Póstumo, su amante marido, es engañado de modo que cree que Inogenia le es infiel. Así Pisiano, el fiel criado, tan célebre en la comedia española en la que se le conoce como “el gracioso” o “el donaire” es quien pone en aviso a su señora y ayuda a esta en la aventura que inicia para recuperar su nombre y a su marido.

Cimbelino es una comedia canónica que tiene un esquema muy marcado y que se puede equiparar a otras de la literatura española que nuestros lectores posiblemente hayan leído o visto representadas. Obras como La dama boba, que sería más equiparable a La fierecilla domada, que aparece también en este volumen, Casa con dos puertas mala es de guardar, Don Gil de las calzas verdes, etc. Configuran un teatro que es tan clásico y tiene tanto éxito que sigue representándose hoy en día con tan buena acogida como la que tuvo en el siglo de oro. Sin duda, estas tramas un poco disparatadas pero sin duda muy entretenidas son una fórmula de éxito que sigue vigente en las comedias románticas del cine actual que, si se mira fríamente, mantienen vigente un esquema similar.

El aspecto formal es el propio de las obras completas, gran tamaño, casi mil quinientas páginas de papel biblia poco manejables pero de letra generosa que tienen la ventaja de mantener unidas todas ellas. Es así mucho más difícil que se nos pierda esa pequeña pieza, pongamos El mercader de Venecia, que justo cuando vamos a releerla no aparece por ningún lado. En la cubierta, un burro vestido de hombre y unas hadas nos remiten a otra de las obras maestras del volumen, El sueño de una noche de verano.

 

 

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura

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