El lago en las pupilas, de Luis Goytisolo


 

El otro Goytisolo

 

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor  en Lengua y Literaturael lago en las pupilas

 

En las noticias en las que se planteaban las quinielas para el último Premio Nobel de Literatura descubrí una carencia que voy subsanando poco a poco. Por cierto, no acertó ni una. En todo caso, se acertó que el premiado sería oriental. La carencia consiste en que por delante de Javier Marías aparecían los hermanos Goytisolo a los que conocía pero no había leído.

Juan Goytisolo quizás tenga un perfil literario más propicio a la obtención del galardón. Sin embargo, para el lector medio veo mucho más apropiado a su hermano que en la propuesta de hoy; El lago en las pupilas, de Luis Goytisolo –Nuevos Tiempos Siruela- nos plantea una historia que se va formando en una encrucijada de relatos que se van ensamblando poco a poco.

En este mapa hay dos puntos que nos sirven de coordenadas fundamentales. Por un lado Riofrío, aquel pueblecito de Ávila que tanto impactó a nuestro querido José Martínez Ruiz –Azorín- que nos legó un libro delicioso con la localidad como protagonista en aquel paisajismo tan sentido de los escritores de fin-de-siglo españoles; por otro Locarno, en Suiza, lugar en el que confluyeron exiliados de todo el mundo durante la segunda contienda mundial.

La búsqueda del enigmático doctor Pascual, nuevo protagonista “in absentia” que sirve de pretexto para ir enlazando las vidas de los personajes nos creará la curiosidad de si va a aparecer o no, como el Godot de Samuel Beckett; por otro lado, iremos conociendo al personaje por otros, como pasara al Akhenaten de Naguib Mahfouz.

Se antoja una novela muy apropiada para La Navidad ya que los paisajes idílicos, las escenas cotidianas y las auténticas convidadas de piedra en estas ocasiones, las huelgas de transporte, nos harán sentir muy próxima la narración.

No se crean nuestros lectores que Luis Goytisolo es un escritor ligerito en oposición a su hermano, tan intertextual y erudito. Luis Goytisolo también aporta fuentes y referencias que fomentarán el juego intertextual de buscar citas y referencias a otras literaturas, ya hemos mencionado a Azorín, también lo haremos con Marx, un pensador muy presente en ambos hermanos.

El exotismo árabe, otra de las señas de identidad de los dos Goytisolo, viene de la mano de Tánger, foco en el que también confluyeron exiliados de todo el mundo durante la Segunda Guerra Mundial. Los nostálgicos de aquellos años, los amantes de África y los cinéfilos, que me consta que son muchos podrán revivir la ciudad que se convirtió con la excusa bélica en una especie de nueva Alejandría en la que se encontraron las estrellas más relumbrantes del universo de la época. Una ciudad que inspiró a escritores y directores de cine que nos han dejado piezas inolvidables como Casablanca.

El lago en las pupilas también es muy buena lectura navideña por el tamaño, que nos asegura cumplir el compromiso de acabarlo antes de fin de año y por su tono desenfadado y positivo.

El aspecto formal nos lleva a unas gafas de sol y una pluma estilográfica sobre unos papeles en blanco que nos acercan al mundo de la escritura y de los entornos vacacionales.

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