Luzernario, de Marga Clark


Decadentismo en haiku

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor  y Profesor de Lengua y Literatura

Se bautizó con el nombre de decadentes a una serie de escritores, sobre todo poetas, que en el paso del siglo XIX al XX plasmaron en su obra la ansiedad por el cambio de siglo. Su sentimiento, ahora castellanizado por la real academia de la lengua española, fue bautizado como esplín, que consiste en una melancolía, en una tristeza y amargura que rezuma en su obra. Autores como Charles Baudelaire, Paul Verlaine o Joris-Karl Huysmans son característicos del decadentismo al que nos estamos refiriendo.

Luzernario, de Marga Clark –Editorial Huerga y Fierro- nos presenta un sentimiento decadente que evoca a la tristeza decadentista de hace aproximadamente cien años. Un mundo en el que la luz y la sombra encarnan al bien y al mal, a la tristeza y la alegría, al amor o su ausencia. Se nota en la autora su conocimiento de la fotografía ya que es por vía de la luz por donde se conoce ese estado de ánimo que culminará en lo más parecido al esplín que hemos comentado anteriormente.

Pero no todo es pesimismo, hay momentos de alegría, de amor, en los que la luz lo inunda todo, y los versos, haiku parecen por su brevedad y concisión, se convierten en un auténtico canto a la felicidad.

Ese juego de antítesis, de contrastes luz-sombra, tristeza-felicidad, es uno de los rasgos característicos de la autora, no solamente en este Luzernario, sino en Amarga luz, otra de las obras de Marga Clark que recomendamos también a nuestros lectores.

Si los decadentes de hace cien años querían beber ese último sorbo del siglo XIX, qué no decir del decadentismo de la autora que mira con incertidumbre, ya no un cambio de siglo, sino de milenio. Ante esto, nuevamente se quiere inmortalizar un mundo que posiblemente se va a perder, y que habrá que recuperar a través de versos como los que hoy recomendamos.

El aspecto formal nos lleva a una imagen que bien podría recordar a Johannes Vermeer, el pintor de la intimidad femenina por excelencia. Este libro penetra en esa intimidad femenina y de qué manera. Una joven en camisón contempla un espejo en la oscuridad rota por la débil luz de una vela, nuevamente luz y oscuridad. Que lo disfruten.

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