In Memoriam Carlos Fuentes


El boom según Carlos Fuentes

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor  y Profesor de Lengua y Literatura

Ha tenido que morir para que los que no éramos especialistas en él supiéramos que nació en Panamá, y no en México, país al que cantó, en el que vivió, y en definitiva, telón de fondo de casi todos sus escritos. Nadie se esperaba su muerte, y por eso era yo tan optimista en lo relativo al Premio Nobel de Literatura.

Se pierde un gran escritor que ha dejado un legado pendiente de publicación. Otro ya publicado. Acababa de sacar este ensayo que es lo más reciente que se puede encontrar de él en las librerías, les recordamos la reseña de aquel 6 de octubre y con un abrazo muy fuerte para su familia y otro para la otra familia que forman sus lectores que también le echamos de menos.

Escribí esta reseña pendiente del Premio Nobel de Literatura 2011, me parece interesante recuperarla hoy por la calidad del libro propuesto, y sobre todo, porque sigue siendo una obra de tremenda actualidad, disponible en cualquier librería.

Corro el riesgo de escribir esta reseña, y que tenga que modificarla por completo, porque mañana le hayan concedido el Premio Nobel de Literatura a Carlos Fuentes, al igual que ocurriera en 1990, que se le concedió a Octavio Paz un año después que a Camilo José Cela.

Parece poco probable, en toda la historia de los premios sólo ha ocurrido una vez, y es más que probable que los escritores en castellano tengan que esperar.

En todo caso, méritos no le faltan al escritor mexicano, que tarde o temprano será galardonado, al igual que ha ocurrido con Mario Vargas Llosa, eternos candidatos ambos en las quinielas del premio. El libro que hoy nos ocupa, La gran novela latinoamericana, Carlos Fuentes –Editorial Alfaguara- nos aporta la visión, no sólo de un experto, sino también de uno de los propios integrantes de esa nómina de escritores del otro lado del Atlántico que han revitalizado nuestras letras bajo lo que se ha venido a llamar, “el boom”.

Se trata de un ensayo tan bien escrito que se lee como una novela. De hecho, es historia, y por lo tanto, la narración de la génesis de las letras americanas, desde la llegada de Cristóbal Colón hasta nuestros días, por vía del hilo conductor de la novela.

Ángel Arias Urrutia, especialista en literatura mexicana de la Universidad CEU-San Pablo, opina que le gusta más la faceta ensayística de Carlos Fuentes, que la propiamente narrativa, demasiado surrealista quizá para el lector de este lado del Atlántico.

Por otro lado, quizá sea esa la gracia del boom, ese realismo mágico, o realismo maravilloso, como le gustaba llamarlo a Lezama Lima, que aquí sólo han sido capaces de escribir Ramón María del Valle-Inclán en Tirano Banderas, posiblemente el padre del chiringuito, y Aquilino Duque en La loca de Chillán, siempre teniendo en cuenta que puede haber autores y obras que quien esto escribe desconozca.

Podríamos decir que más que un ensayo, La gran novela latinoamericana es la novela que homenajea a la propia novela del otro lado del Atlántico.

Como Carlos Fuentes, opino que a cambio de todas las barbaridades que se perpetraron se ha legado el gran tesoro de la lengua castellana. Muy caro ha sido el precio, pero eso nos ha permitido leer a Gabriel García Márquez, a Guillermo Cabrera Infante, a Alfredo Bryce Echenique, a Mario Vargas Llosa, y por supuesto, a Carlos Fuentes, que la disfruten.

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