Hay un rey loco en Dinamarca, de Dario Fo


 

Cuando Hamlet se hizo realidad

 

Clasificación: Novela-Teatro

Editorial: Siruela / Nuevos tiemposhay-un-rey-loco-en-dinamarca-de-dario-fo

 

 

En 1997 Dario Fo obtuvo el Premio Nobel de Literatura. Pasó, como muchas otras veces, de ser un autor que desconocía a ser uno de los autores a los que siempre ha apetecido leer.

Con esta novela histórica, que tiene mucho de teatro o viceversa, he tenido la ocasión de saber por qué aquel 1997 fue premiado con el máximo galardón literario.

Su creatividad nos lleva al arte total. Hasta el punto de presentar una novela tan híbrida con el teatro que deslindar géneros se hace realmente complicado. Más fácil si queremos llevar la obra a las tablas o al cine, desde luego. Por si fuera poco, al final encontramos una magnífica galería de retratos de los personajes principales copiados por el propio Darío Fo de retratos de época. Aunque no acabaran el libro, no deberían dejar de acudir a estas páginas para disfrutar de las ilustraciones a color.

Digo que este Rey loco de Dinamarca es igual que Hamlet, lo primero, porque la propia novela menciona expresamente el paralelismo. Lo segundo, porque, caprichos del destino, ese “Hamlet” que relatara Shakespeare parece haberse encarnado en este Federico, hijo de una madre fallecida y destronado por su madrastra. Todo un enredo histórico que el propio Federico aprovechó para aducir locura a sus actos y poner a Dinamarca a la vanguardia mundial en libertades públicas, protección a los más desfavorecidos y a la propia lengua danesa, entonces vulgar frente a las lenguas habladas en la corte.

Su osadía le pasa factura y es destronado para vivir abundantes aventuras y sinsabores. Una vida dura, loca y desbocada que hace que las páginas vuelen una tras otra a la máxima velocidad que nos permita el tiempo y el ritmo

Formalmente, también se trata de un libro acorde con ese ritmo. No demasiado grueso, letra amigable y esas ilustraciones que ya mencionamos que son una auténtica maravilla. En la cubierta, ese rey loco monta su caballo en escorzo con las manos de la montura para arriba y la mirada vuelta a su derecha de manera que el lector se encuentre con esa visión profunda, intensa y algo fea de esa locura no tan loca, realmente. En definitiva, una edición para coleccionistas que merece la pena adquirir en formato papel. Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura    

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , | Deja un comentario

México se escribe con equis


 

La magia de la equis

Clasificación: Exposiciones

 

frida3

 

Se escribía, se escribe y posiblemente, se escriba así por los siglos de los siglos como bien explicó el profesor y Académico de la Lengua, José Manuel Blecua en la magnífica conferencia que ha servido para inaugurar este mes de septiembre de México en Madrid que aporta una excelente y amplísima oferta cultural con varios centros de interés. Desde la propia embajada de México en Madrid, sita en la carrera de San Jerónimo 46, en la que se celebró la presentación y que sirve de sede para la exposición “Frida Kahlo. Fotografías de Leo Matiz en La casa Azul” de la que hablaremos más adelante. Otro de los lugares de referencia es la conocidísima Casa de América de la Pzalaza de Cibeles.

Pero no nos desviemos, el profesor Blecua nos informó de los orígenes documentales del término México en los distintos documentos del Siglo XVI y de la alternancia de tres frida-1escrituras, Megico, Mejico y Mexico. Todas sin tilde que llegaría al castellano más adelante.

La propia letra x tiene cierta relación con otras dos letras. Por un lado, la y griega de toda la vida, a la que ahora llamamos yod por indicaciones de la propia Academia. En este sentido, ambas son letras que simbolizan confluencia de caminos. Se nos explicó cómo los caballeros andantes dejaban a su propio caballo elegir qué camino tomar en estos casos. Sin estar ellos encima ni influir en su decisión.

Por otro lado, con las variantes entre z, c y ç. Caso similar de letra que ha ido evolucionando y que, en sus orígenes, creaba confusiones y opciones diferentes según quién las utilizara. Con el tiempo, la propia Academia ha fijado la norma y definido claramente cómo utilizarlas.

Juan Villoro recordó que ese “México se escribe con equis” fue citado por Valle-Inclán como motivo para emprender su viaje a la tierra caliente. Habló de la corrupción y dejó la cita más bonita de toda la mañana según mi modesta opinión: <En tiempos de crisis, la mejor forma de disidencia es pasarla bien>

 

“Frida Kahlo. Fotografías de Leo Matiz en La casa Azul”

Angustias Freijo, comisaria de la exposición, explicó con profusión de detalles la estructura y circunstancias de la exposición. También quiénes fueron Leo Matiz, un fotógrafo aventurero nacido en el Macondo de “Cien años de soledad” que partió de Colombia hacia México, tuvo once matrimonios en su vida y, por supuesto, quién fue Frida Kahlo. Musa, artista, modelo que seduce y embruja a la cámara en la que vemos a esa Niña Chole de Ramón María del Valle-Inclán. Viendo la exposición tiene uno la certeza de que la Kahlo leyó esa obra de jufrida2ventud de dramaturgo gallego.

Seguramente, una investigación profunda lograra confirmar la sospecha ya que en su casa hay un museo en el que la biblioteca será muy importante. De todos modos, lo hubiera leído o no, las fotografías son una maravilla que no deben perderse. Un trabajo en equipo en el que la magia es innegable.

frida4

Hay otras partes de la exposición en las que las fotos son más cotidianas y Frida aparece con Diego Rivera, con su hermana o bebiendo cerveza. La parte más impactante, sin embargo, es la de las fotografías que Matiz hizo poco antes de morir. De vuelta a un México al que le invitaron y al que no había vuelto por un <quítame allá esos fuegos> que no terminó de aclararse. Ya no está Frida y el fotógrafo aventurero inmortaliza con tristeza y nostalgia los lugares en los que conversó, trabajó y compartió experiencias con esa musa inigualable de México que es Frida Kahlo. Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura    

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Por una noche de amor, de Émile Zola


 

 La vida sigue casi igual

 

Clasificación: Cuentos

Editorial: FunambulistaPor una noche de amor, de Émile Zola

 

 

Como bien indican en el postfacio Gonzalo Gómez Montoro y Rubén Pujante Corbalán, estamos acostumbrados a leer a Zola como novelista de largo aliento, de sagas, trilogías y tetralogías.

Sin embargo, esta edición recupera a un excelente narrador breve. Se trata de cuentos que se fueron publicando por entregas en “El mensajero de Europa” Que fuera literatura por encargo y pagada no resta un ápice de interés a los cuentos que van a encontrar en el libro.

La idea era presentar la cultura francesa del momento. Se logra y no pierde vigencia, todo lo contrario, al leer hoy cómo era esa Francia de entonces. Por lo pronto, los chicos del campo llegaban a la ciudad con la cabeza llena de pájaros, asombrados por el glamour y el desparpajo capitalino daban por hecho el amor fácil parisino.

Pronto descubrían su ingenuidad, más ruido que nueces, como sigue ocurriendo muchas veces en nuestro fascinante tercer milenio. Una cosa son las poses, otra lo que la gente haga con quien quiera y otra que llegue cualquier paisano con sus manitas muy lavadas creyendo que el amor se regala.

Pronto vemos esa distancia entre imagen y realidad. También el clasismo que llevaba a que el señorito pudiera abusar del servicio. Para una chica del servicio el señorito era la joya de la corona. Que se fijara en ella una suerte con fácil entrega que degeneraba muchas veces en desenlaces nefastos si el padre de la chica, casi siempre entre los miembros, se enteraba del affaire.

También pasaba al contrario, sin duda. Para uno de los chicos del personal, que la joya de la casa, la joya de la corona femenina se fijara y entregara a uno de ellos era el sueño más bonito jamás soñado. Desde luego, presa fácil y también víctima casi segura en caso de que el padre de la chica se enterara. Cosa bastante probable, dadas las circunstancias. A veces no era necesario ni que se enterara el padre. El simple hecho de que la chica se aburriera del mancebo podía costarle la vida.

Creemos que hoy se corren riesgos en esto del amor pero los que corrían en aquellos tiempos iban mucho más allá. Las cuestiones de honor se lavaban con sangre y supongo bastante ajustado a la realidad que fueran muchos chicos los que pudieron morir por tener amores improcedentes.

Ahora hay violencia de género y son ellas, aunque también hay muertos masculinos hoy en día, las que están pasando al cementerio por una equivocada actitud ante lo que se entiende, todavía hoy, como cuestión de honor. Aunque nos creamos avanzados y vanguardistas, la conclusión es que antes había machismo imperante y consentido. La sartén por el mango estaba en unas manos pero llegaba la hora de la verdad y había que morir con dignidad. Lo de ahora mejor no comentarlo no vaya a meterme en un charco innecesario.

Formalmente, estamos ante una edición exquisita, manejable, ligera y muy oportuna para estos días en los que empezamos a aligerar el bolso y hay días en los que se puede salir con un libro en la mano y poco más. En la cubierta, el detalle de un precioso cuadro de Tissot, “A passing storm”, nos presenta a una chica lánguida, pensativa, vestida de blanco y recostada en un sillón. En frente, un servicio de té. A través del balcón se aprecian los negros nubarrones de la tormenta a la que alude el título. La elección no podría haber sido más adecuada por la belleza del fragmento y por lo ajustado a los textos. Que los disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura    

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

“Mi vecino Cervantes”, de Rosa Huertas


 

 

Dos por uno

Editorial AnayaMi vecino Cervantes, de Rosa Huertas

 

A falta de uno, Rosa Huertas ha rendido dos homenajes cervantinos a nuestro escritor más citado, versionado y, ¿por qué no decirlo? Uno de los más queridos.

El que más y el que menos hemos leído fragmentos del autor que escribió ese gran tratado que invitaba a una locura justiciera y libre que ha forjado el alma y el sentir de muchos de nosotros y nosotras. Si somos objetivos, parece que fueran más ellas que nosotros mismos quienes han sido caladas por ese mensaje de justicia y libertad que encontramos en los dos libros que ha escrito Rosa Huertas y que nos presentan a un Cervantes actual, a un vecino que invita a vivir una vida de fantasía, justicia e ilusión que recupera el mensaje de ese gran libro de nuestras letras.

En “Mi vecino Cervantes” encontraremos una versión más adecuada para niños y niñas que se encuentran en esa edad en la que es decisivo el fomento lector. Esa edad en la que se puede lograr que tengamos auténticos enamorados de los libros y de la literatura. El libro es idóneo para ese menester y las ilustraciones de Beatriz Castro apoyan y completan un libro que recomiendo encarecidamente para este verano. Si pueden pasar por Alcalá, por El Toboso, por Consuegra o por alguna librería en la que los más pequeños puedan disfrutar de esa fantasía cervantina posiblemente estén haciendo uno de los mejores regalos que pueden hacer a sus hijos. Abrirles el camino de la ficción, de la fantasía y de las letras, ahí es nada.

“Mi primer libro sobre Cervantes”,

“Mi primer libro sobre Cervantes”, de Rosa Huertas; ilustraciones de Beatriz Castro está pensado para los más pequeños. En verano hay familias y grupos de amigos en los que tenemos niños de edades variadas. Ya que se han editado dos versiones adaptadas a esas edades y que el precio de los libros es muy competitivo, no cuesta nada adquirir los dos ejemplares y que los más pequeños puedan disfrutar de esta fiesta de la literatura que es el centenario de “El Quijote”. Si dejamos pasar la ocasión serán ya estos niños de hoy quienes puedan hacer algo similar, ya con sus nietos. ¿Se dan cuenta de la relevancia de una ocasión como la que estamos comentando?

Evidentemente, quien esto escribe es ya un enamorado de las letras y tiene una opinión parcial pero creo que la magnitud de la cuestión lo merece. Las clases han terminado pero hay muchos colegios que tienen actividades en verano. Por otro lado, una buena actividad para enlazar con el curso pasado, las vacaciones y la nueva temporada podría ser aquella que nos recordara que hubo un señor llamado Cervantes al que hemos querido mucho. Él inventó un personaje tan importante que cada cien años montamos una muy grande, no solamente en España, sino en medio mundo. Por algo será.

Formalmente, son libros preciosos que ya quisiera haber tenido uno en sus tiempos mozos. Libros que invitan a leer, a pasar páginas y a disfrutar de esta fiesta de la literatura que debe ser el homenaje a “Don Quijote” Que los disfruten

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

“Relatos”, de Félix de Azúa


 

Mucho más que literatura breveRelatos, de Félix de Azúa

Leer los relatos de Félix de Azúa consiste en leer los relatos de un ensayista, de una persona que se dedica al análisis y a la creación. En este caso, la cuestión se acentúa al tratarse de una edición erudita de la Colección Letras Hispánicas de Cátedra -775-

Quiero decir con esto que se trata de relatos de un nivel de lectura profundo, misterioso, complejo y que es más que recomendable adentrarse en la guía de lectura que presenta Mario Crespo López antes de querer zambullirse en ese mundo apasionante y misterioso que presenta el siempre interesante Azúa.

Es más, quienes estén acostumbrados a sus columnas o intervenciones en radio descubrirán un nivel más complejo y exigente en esta faceta literaria. Es decir, la gracia de sus cuentos está precisamente en eso, en analizar y descubrir el mensaje que nos llega en una botella lanzada al mar. Son relatos que nos enviaran un mensaje distinto a cada uno.

Por ejemplo, “La segunda cicatriz” a mí me ha llegado especialmente por varios motivos. Primero, porque alguien puede querernos tanto que aunque a su lado haya una sombra, un muerto vivo, que es una expresión que plasma muy bien la idea del relato, prefiere esto a prescindir de nuestra presencia. Segundo; enlaza esto con los hospitales en los que hay personas aferradas más a máquinas que a personas prescindiendo de su propia vida, de sus propias ilusiones por estar al lado de alguien que ni siente ni padece, dicen que vegetales.

“Quien se vio” nos acerca a varias cuestiones bíblicas. El deseo de la vida de otro, ya no solamente de su mujer, sino de su puesto de trabajo, de su vida y de todo lo demás. En definitiva aquello que Unamuno bautizó como el <pecado nacional>, la envidia.

No contento con esta alusión, enlaza con otra, la maldición de a quien esto le pasa. Aquello de <si tu ojo te hace pecar> ya que de los sentidos, el más poderoso es el de la vista, los ojos son los primeros en corromper nuestro juicio y meternos la envidia en el cuerpo.

En definitiva, relatos duros, profundos que pueden llegar por los motivos que llegaron a este modesto analista o por otros diferentes. Esa es la gracia de una literatura tan ambigua, que tiene un mensaje explícito y muchos mensajes implícitos, a veces puede variar tanto como poner el foco en unos personajes o en otros.

Literatura fragmentaria y exigente que nos hace pensar, gran cosa y maldita cosa a veces esta de darle vueltas a la noria. Una obra que ocupa unos escasos cientos de páginas pero que amplificará sus páginas por el impacto inequívoco que ejercerá en nuestras mentes y en nuestras conciencias. En la cubierta, sobre el fondo negro y elegante característico de la colección un retrato de Félix de Azúa tan ambiguo como sus relatos. Habrá quien opine que se trata de una caricatura, habrá quien vea ahí un retrato o el dibujo de un niño. Juzguen ustedes mismos, yo intento ser objetivo hoy. Que los disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , , | 2 comentarios

“Tierra de fuego”, Mario Diament


 

 Tierra de fuego

 

Las segundas oportunidades

Matadero de Madrid / Teatro

 

Reparto
Alicia Borrachero
Tristán Ulloa
Abdelatif Hwidar
Juan Calot
Malena Gutierrez
Hamid Krim

Ficha artística
Escenografia y Vestuario 
Elisa Sanz
Iluminación 
Juan Gómez Cornejo
Versión Española 
David Serrano
Producción Ejecutiva 
Olvido Orovio
Dirección De Producción 
Ana Jelin
Distribución 
Producciones Teatrales Contemporáneas

 

Con un inicio abrupto y, por una carta, nos enteramos de que la mejor amiga de Yael, interpretada por Alicia Borrachero, ha muerto en un atentado terrorista a manos de su vecino y amigo Hassan, interpretado por Abdelatif Hwidar.

Una obra de tremenda intensidad que atrapa al espectador desde el primer momento. El aviso de que se apagaran los teléfonos móviles se hizo innecesario ya que captó a la sala entera gracias a una historia que enlaza con un tema muy actual, las crisis humanitarias y los refugiados árabes.

Yael propone a Hassan un encuentro en la cárcel después de 23 años de presidio en Londres. Sin embargo, sus hijas de 12 y 16 años y su esposo Ilán, interpretado por Tristán Ulloa, no entienden ese interés de Yael en entrevistarse con quien cometió aquel atentado.

Dos amigas, dos azafatas y su vecino Hassan, el amor de su vida, se ven destrozadas por esa inquina por una tierra que lleva más de 2000 años en conflicto.

Dolor a raudales que no aporta ni a Hassan, con la vida destrozada; ni a los padres de la azafata, que se sienten <como si les hubieran arrancado el corazón>; ni a Yael, que ve con decepción y tristeza cómo su gran amor se va deteriorando por el odio y el rencor. Hay otro personaje clave, el abogado, el mediador, interpretado por Hamid Krim, el encargado de mitigar dolores y, lo más importante, cambiar mentalidades que lleven a nuevos a cuerdos y a nuevas formas de ver el conflicto.

Intensa también la música y percusión interpretada por los propios actores y el movimiento de una mesa que va acercándose y alejándose como símbolo de la negociación, una manera de acercar y alejar posturas.

El amor de Yael es tal, que se enfrenta a todo: medios de comunicación, desprestigio social, soledad por un ideal, etc. Hassan logra un perdón a quien se ve envuelto irrevocablemente al mal. Un mal que produce un dolor peor que el de la muerte y que solo puede ser compensado con amor. Un perdón que permite una vida de segunda pero que hace feliz a quien no ha tenido nada más que dolor y remordimientos. Que la disfruten.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario

Al amor de ella, de Diego Martínez Torrón


 

 

Uno piensa que puede interesar

 

Clasificación: PoesíaAl amor de ella, de Diego Martínez Torrón

Editorial: Alfar

 

 

Cada vez que hacemos una fotografía, grabamos o compartimos algo en las redes sociales o escribimos algo, lo hacemos con la esperanza de que sea de interés. Con la idea de que a alguien le pueda servir, aunque solamente sea para recordarle a uno.

Me da la sensación de que ese ha sido el homenaje que ha regalado Diego Martínez Torrón en su libro. Un homenaje a esa persona que le ha acompañado toda su vida en su labor poética, que ha escuchado música a su lado, ha viajado con él y ha compartido experiencias que ahora aparecen esta “Poesía completa (1974-2014)” editada por Alfar. Una edición anotada y comentada por el propio autor que marida microrrelatos con poesía.

De hecho, a veces encontramos la cara más épica de la poesía. Es decir, aquella que es más narrativa.

Es un volumen compacto y contundente que atesora toda una vida dedicada al amor. Por eso, yo también entiendo que ha merecido la pena editarlo en papel.

Somos muchos los que hemos perdido, por avería o caducidad, un ordenador en el que había años de trabajo, fotografías, escritos, trabajos varios… No le hemos dado mayor importancia porque no hemos valorado nuestro propio trabajo. Con esta reflexión, más bien con la contraria, Diego Martínez Torrón se lamenta de muchos escritos perdidos. Otros, sin embargo, los había dado por perdidos y aparecen en un cajón, de manera fragmentada y en la antesala del archivo de varios –la papelera-

Con las redes sociales pensamos que esto está resuelto, que allí va a quedar toda nuestra vida para quien le haya interesado. Craso error. ¿Qué ocurre con nuestro Twitter o nuestro Facebook el día que faltamos? ¿Hemos dejado a alguien nuestras claves para que pueda salvar los muebles al menos? Me temo que la mayoría no. Decimos, <el día que yo falte, que hagan de mi culo sopas> Siento el refrán pero es muy oportuno, sin darnos cuenta de que puede haber mucha gente que nos pueda echar de menos.

Justo, Fernando López Guisado ha escrito un microrrelato que habla de sombras y de espejos en los que uno se ve sin saber si está o solamente estuvo algún día. Por cierto, magníficamente ilustrado por Eugenio Rivera a lo Antonio López, me atrevería a decir.

Me siento mal porque siento que estoy echando un sermón que me echo a mí mismo. Supongo que sí, que debemos valorar nuestro trabajo, que aunque solamente haya una persona a la que le pueda interesar ya merece la pena agrupar, recopilar y publicar.

Como ya he comentado el esfuerzo titánico de esta edición y su contundencia, me demoro en las sombras femeninas que aparecen en la cubierta. Sombras nocturnas y lunares que evocan a una mujer. Me acuerdo de mi buen amigo Roberto, fallecido antes de que llegara la fiebre del Facebook y de cómo sus padres se las vieron canutas para encontrar una fotografía que poner en la lápida. Tétrico para una tarde de viernes tan bonita y soleada pero hoy toca esto.

Adolfo Caparrós Gómez de Mercado

Doctor en Lengua y Literatura    

Minientrada | Publicado el por | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario